# NO ESTAS SOLO
El sueño es una actividad propia de supervivencia humana. El sueño esta relacionado con el cronotipo humano que tiene cada individuo.
Los cronotipos humanos son "Matutino -alondra", "Verpertino - Buho" e "Intermedio". Estos cronotipos están influenciados por: la genética, la edad, el estilo de vida y los factores ambientales.
Los trastornos mas comunes que afectan la EH, son el insomnio, la modificación del ciclo circadiano y en otros casos los trastornos del movimiento.
El trastorno del sueño en pacientes con EH, guarda relación con en sus especificidades y combinaciones: el déficit y la oportunidad de producción de melatonina, cambio en el ciclo cardiano, hábitos personales, alimentación, actividad física, estado de depresión y estado de ansiedad.
Déficit de melatonina en pacientes EH.
Debido a que la enfermedad afecta la glándula pineal, disminuye su producción de melatonina en cantidad y oportunidad alterando así su efectividad, junto a los cambios en el ritmo circadiano. Este trastorno se agrava cuando el paciente tiene síntomas de depresión o ansiedad. Esto debe ser considerado con medidas preventivas y farmacológicas según la condición y el estadio del paciente. La falta de sueño puede ser una condición de stress para el cerebro. Una adecuada higiene del sueño es recomendable.
Para comprender mas sobre esta problemática, mirar el siguiente VIDEO de nuestro canal de Ytb. El sueño y EH desarrollado por la Dra Valiensi y el Dr Folgueira del Hospital Italiano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. HACER CLICK ACÁ
El déficit en la producción (oportunidad y oportunidad) de melatonina, junto a los trastornos de ansiedad, depresión son factores que generan los trastornos del sueño en la EH.
Consecuencias negativas por trastorno del sueño para la persona:
Afectación de la capacidad de concentración.
Afectación de la velocidad de razonamiento y procesamiento.
Afectación del humor / irritabilidad.
Afectación del apetito.
Consecuencias negativas para el grupo familiar:
Afectación del humor de las personas del grupo familiar.
Afectación del sueño de las personas del grupo familiar.
Artículos relacionados con el sueño en la EH
Muchos enfermos de Huntington tienen problemas de sueño y del control de los ritmos ‘circadianos’ diarios. Estos problemas pueden ser parte de la variedad de síntomas de la EH y tratarlos puede ser beneficioso. En este artículo especial de HDBuzz, el profesor experto en sueño, Jenny Morton estudia la base científica que subyace a los problemas de sueño y las soluciones en el caso de la enfermedad de Huntington. Pronto habrá una segunda parte: ‘Consejos sencillos para un buen sueño nocturno’ del Prof. Morton.
Tras un día duro, muchos de nosotros esperamos la felicidad que nos proporciona una noche de sueño reparador. Pero no todos los que están cansados, tienen garantizada una noche de sueño reparador. Para aquéllos que no consiguen conciliar el sueño, la noche puede parecer a veces un exilio solitario y angustiado. Y con mucha frecuencia el padecer insomnio supone una gran carga. Por desgracia para las personas con una enfermedad neurológica como la de Huntington, el padecer trastornos del sueño puede no sólo ser angustioso y perturbador, sino que también puede contribuir de manera significativa a sus síntomas.
No hay duda de que el sueño es una parte esencial y beneficiosa de un patrón diario de vida. A corto plazo, la falta de sueño no produce daño permanente, pero, sin duda, afecta el estado de ánimo. Sin un sueño adecuado, la gente se vuelve irritable e incapaz de mantener la atención. También se convierten en poco razonables y de mal humor.
La mayoría de las personas pueden recuperarse después de un par de noches de sueño reparador. Pero ¿qué ocurre si padece enfermedad de Huntington?
La evidencia nos demuestra que con frecuencia los pacientes con EH sufren trastornos del sueño y de los ritmos ‘circadianos’. Es posible que los trastornos del sueño y del ritmo circadiano sean en realidad síntomas de la EH. Si es así, es importante reconocerlos porque las alteraciones del sueño y del ritmo circadiano tienen un impacto negativo en la vida cotidiana de la gente, incluso en personas sin problemas neurológicos. Por lo tanto, las alteraciones del sueño y del ritmo circadiano en los pacientes con EH pueden contribuir a los síntomas de la EH que se agravan por la falta de sueño, como la irritabilidad y la ansiedad.
Es probable que, si usted tiene la enfermedad de Huntington y duerme mal, esto no sea debido a su enfermedad únicamente. Un porcentaje significativo de la población general sufre trastornos del sueño debido a los hábitos personales, estilo de vida o el medio ambiente. Nos acostamos muy tarde - nos levantamos muy temprano. Tomamos medicamentos que interfieren con el sueño, nos sobre-estimulamos con actividades nocturnas, como trabajar o ver la televisión. Los pacientes con EH no son una excepción a todo esto. La diferencia es que los pacientes con EH puede que no tengan las reservas que permiten a una persona neurológicamente sana hacer frente a la privación del sueño.
La privación crónica de sueño es perjudicial para la salud de las personas normales, por lo que es posible que la alteración crónica del ritmo sueño-vigilia pueda contribuir al deterioro mental en la EH. Si este es el caso, entonces el tratamiento de las alteraciones del sueño pueda retrasar el deterioro cognitivo y emocional en la EH.
Los ritmos circadianos y el sueño son dos procesos diferentes, aunque los dos términos se usan indistintamente. Los ritmos circadianos son procesos biológicos que cambian aproximadamente cada 24 horas. Ellos son orquestadas por una pequeña parte del cerebro conocida como núcleo supraquiasmático o SCN. El SCN es conocido como “reloj maestro” del cuerpo. Regula todas sus actividades diarias, incluyendo cuando te despiertas y cuando te quieres ir a la cama.
El sueño un “comportamiento circadiano” muy obvio, porque el sueño normalmente ocurre una vez al día. Pero es sólo uno de muchos comportamientos circadianos que son controlados por el reloj maestro. Otros son la frecuencia cardíaca, la secreción de hormonas, la presión sanguínea y la temperatura corporal.
Así que el sueño es un comportamiento circadiano que está influenciado por el SCN, pero no se genera allí. El sueño es algo muy complejo y el proceso de irse a dormir, mantener el sueño y el despertarse son controlados por diferentes partes del cerebro.
Hay varias etapas de sueño que se pueden diferenciar observando la actividad eléctrica del cerebro. Los mecanismos que generan el sueño y que controlan el movimiento observado en estas etapas del sueño no se conocen totalmente. Ni siquiera se sabe por qué dormimos, aunque existe una creciente evidencia de que el sueño es importante para el aprendizaje y la formación de recuerdos duraderos. Podemos incluso hacer ‘tareas mentales domésticas’ mientras dormimos - como revisar las experiencias que han tenido lugar durante el día.
«El mejorar los problemas de sueño puede tener efectos beneficiosos sobre los problemas cognitivos y emocionales de los pacientes con enfermedad de Huntington. »
Las alteraciones del sueño y los trastornos del ritmo circadiano son considerados como síntomas en una serie de enfermedades neurodegenerativas, en concreto la enfermedad de Parkinson y enfermedad de Alzheimer. De hecho, la alteración del sueño en los pacientes con Alzheimer es la principal razón de su institucionalización. Esto es probablemente debido a que cuando un paciente con Alzheimer tiene alteraciones del sueño, esto es un problema no sólo para el paciente, sino también para su cuidador.
Se necesita más investigación antes de que sepamos si la alteración del sueño o del ritmo circadiano es parte del complejo repertorio de síntomas de la enfermedad de Huntington, o si es sólo una ‘reacción en cadena’ como efecto de tener EH. Pero cualquiera que sea la causa, hay que reconocer que incluso leves alteraciones en el sueño pueden empeorar los síntomas neurológicos en los pacientes con EH. Las repercusiones de las alteraciones del sueño sobre la EH pueden ser cruciales para determinar el plan de cuidados de los pacientes. Y, si produce un empeoramiento del estado de ánimo y del pensamiento, también pueden llegar a afectar a la calidad de vida y a otros síntomas como los movimientos involuntarios.
Alteraciones circadianas en la enfermedad de Huntington
El primer indicio de que existe alteración del sueño o de los ritmos circadianos en los pacientes con EH proviene de un estudio que muestra cambios sutiles en los perfiles circadianos de actividad, medidos por unos monitores que miden el movimiento de la muñeca.
Los ritmos circadianos son difíciles de medir con precisión en los seres humanos, debido a que pueden estar enmascarados por otras actividades, como el trabajo y la vida social. Pero son fáciles de medir en ratones, y la medición directa de los ritmos circadianos en un modelo de ratón EH mostró claras anomalías en el comportamiento circadiano.
Estos ratones mostraron una desintegración progresiva del ritmo normal de vigilia y sueño. Esa perturbación se puede ver en los pacientes con EH utilizando unos monitores de actividad. En los ratones con EH, también hubo alteración en los niveles de actividad de los genes que controlaban el reloj circadiano en el SNC. Estas alteraciones circadianas en ratones con EH han sido confirmadas ahora por tres laboratorios diferentes.
Es importante destacar que la ruptura de los ritmos circadianos en los ratones estaba relacionada con su declive en la función cognitiva - y la vuelta a la normalidad de ritmos circadianos adecuados retrasa el declive cognitivo.
Esto sugiere que algunos de los problemas cognitivos en los ratones fueron causados por la interrupción de los ritmos circadianos y del sueño. Si lo mismo ocurre en los seres humanos, el mejorar el sueño y la función circadiana podría tener un efecto beneficioso sobre los problemas cognitivos y emocionales en las personas con enfermedad de Huntington.
¿Qué causa los trastornos del sueño en la enfermedad de Huntington?
Las causas más habituales de los trastornos del sueño en las personas sanas son la depresión, los estimulantes como la cafeína y la nicotina y los estilos de vida poco saludables como trasnochar, levantarse tarde y dormir siestas. Por lo tanto, es probable que estos factores sean los culpables de algunos trastornos del sueño en pacientes con enfermedad de Huntington.
Pero también es posible que las alteraciones del sueño y de los ritmos circadianos sean síntomas directos de la EH, de la misma forma que también el corea es un síntoma. Hay evidencia de que existen trastornos del sueño en pacientes que empiezan a mostrar los primeros síntomas de la EH y que no están tomando ningún medicamento y que no están deprimidos.
Por lo tanto, no sabemos todavía si las alteraciones del sueño y de los ritmos circadianos son causados directamente por la mutación de la EH, o si se trata de que algunos pacientes han cambiado su patrón de sueño de sus ritmos circadianos porque padecen EH.
Es necesaria más investigación para responder a esta cuestión. Pero es interesante que muchos de los sutiles síntomas de aparición de la EH son similares a las experimentadas por los individuos normales que han sido sometidos a privación de sueño.
¿Podemos tratar las alteraciones del sueño o del ritmo circadiano en la EH?
Si usted padece enfermedad de Huntington, no deseará añadir las consecuencias de la privación del sueño a su repertorio de síntomas. Pero hay buenas noticias: ya hay tratamientos probados para los trastornos del sueño.
Si el trastorno de sueño está afectando a su vida diaria, debería hablar con su médico. Él o ella le puede recetar un tratamiento farmacológico que le ayude. No tiene por qué ser un tratamiento a largo plazo - a veces un tratamiento durante un breve periodo es suficiente para ayudarle a restablecer unos buenos patrones de sueño.
Si usted cree que puede estar deprimido, también debería hablar con su médico sobre sus problemas de depresión e insomnio. La depresión es el enemigo del sueño, pero hay tratamientos efectivos disponibles.
Recuerde, también, que muchos de los medicamentos pueden producir insomnio como efecto secundario. Pregunte a su médico o farmacéutico si el medicamento que está tomando puede provocar insomnio. No deje de tomar el medicamento, aunque usted piense que podría estar interfiriendo con su sueño. Siempre busque el consejo de su médico u otro profesional sanitario antes de cambiar sus medicamentos.
Consejos útiles para un buen descanso
Además de los tratamientos farmacológicos, hay algunos remedios de auto-ayuda probados científicamente que permiten mejorar el sueño. Si usted es un cuidador o un paciente, el mejorar su higiene del sueño sólo puede tener efectos beneficiosos.
En la segunda parte del programa especial sobre los problemas de sueño en la enfermedad de Huntington, os ofrecemos las “sencillas normas para dormir de un tirón” de la Profesora Morton, derivadas de su revisión comprensiva de la investigación sobre el sueño en la enfermedad de Huntington.
En la primera parte de este programa especial sobre el sueño, la Profa. Morton revisó los estudios previos sobre los problemas del sueño en la enfermedad de Huntington. Los problemas del sueño y la pérdida de los ritmos diarios normales en la EH son comunes pero potencialmente controlables. Aquí, basándonos en lo que se conoce acerca de los trastornos del sueño en la EH, así como en los consejos que provienen de la investigación del sueño más ampliamente, nos complace presentar las sencillas reglas de la profesora Morton para una buena noche de descanso.
Reproducimos aquí las reglas con permiso de Elsevier Science, del artículo de A. J. Morton, titulado Ritmo Circadiano y trastorno del sueño en la enfermedad de Huntington, publicado en Experimental Neurology 2012.
Como siempre, el único carácter de este artículo es informativo, y cabe recordar que HDBuzz no es una fuente de asesoramiento médico. Si tiene problemas para dormir, debe consultar a su médico.
Establezca una hora de acostarse y váyase a la cama con un margen de 30 minutos de esa hora.
Establezca una hora de levantarse que será 8 horas después de su hora de dormir. Tenga en cuenta que es probable que necesite poner un despertador para despertarse. Debe levantarse de la cama cuando la alarma se apague, incluso si todavía se siente cansado. Es probable que le lleve un par de semanas acostumbrarse a los horarios de “irse a la cama” y “levantarse”. Ajústese al horario de irse a la cama y al de levantarse, incluso durante el fin de semana, hasta que sus patrones de sueño se consoliden.
Establezca actividades regulares para antes de irse a la cama que le ayudarán a dormir (vea abajo, ‘Preparándose para dormir’).
Evite dormir siestas. Si tiene sueño, haga otra cosa: ir a dar un paseo, fregar los platos, ducharse. Si usted realmente necesita una siesta, limítela a 30-40 minutos y configure su despertador para despertarse.
Haga ejercicio de manera regular durante el día, pero no practique ejercicio extenuante durante las 2 horas previas a acostarse.
No tomar café una vez transcurridas 4 horas tras levantarse. (Por ejemplo, si se levanta a las 7 de la mañana, no debería tomar café después de las 11:00 de la mañana),
No beber alcohol en las 2-3 horas previas a acostarse. (Si se va a la cama a las 11, idealmente no debería beber alcohol después de las 8-9 de la tarde).
Trate de cenar por lo menos 4 horas antes de acostarse.
Tome un tentenpie ligero antes de irse a la cama. Los alimentos ricos en triptófano pueden ser útiles. Estos incluyen leche, yogur, huevos, carne, nueces, frijoles, pescado y queso (los quesos cheddar, gruyere y suizo son particularmente ricos en triptófano). Pruebe a tomar leche caliente y miel o plátanos.
Evite fumar o masticar tabaco durante al menos 1-2 horas antes de acostarse. Si fuma, reduzca los cigarrillos/ tabaco. La nicotina es una droga potente que acelera su ritmo cardíaco, aumenta la presión arterial y estimula la actividad cerebral. Si usted es adicto a la nicotina, los síntomas de abstinencia pueden mantenerle despierto por la noche. También es evidente que dejar de fumar ofrece otros beneficios para la salud.
¡Debe usarse sólo para dormir, leer y practicar sexo!
No trabajar en la cama;
No ver la televisión;
No jugar con la consola.
Debe ser cómoda. Esto puede parecer obvio, pero si su cama es demasiado dura, o demasiado blanda, no dormirá bien. Si usted no ha comprado un colchón nuevo en los últimos 10 años, este podría ser el momento de comprar uno nuevo. Si usted tiene dolor en las articulaciones o se enfría por la noche, use una manta eléctrica. Si pasa frío por la noche, use un edredón de plumas en vez de amontonar mantas que pueden acabar pesando. O si en cambio pasa calor, pruebe con dos edredones más finos, así puede deshacerse de uno cuando tenga calor en mitad de la noche. Si usted comparte la cama, y ambos se suelen desvelar, prueben a usar conjuntos de sábanas y edredones individuales, por lo que no estarán compitiendo por la manta con su pareja.
Debiera estar:
Fresco (18-20 ° C) pero no frío;
Bien ventilado;
Tan oscuro como sea posible;
Tan tranquilo como sea posible.
Su habitación no debería tener televisión u ordenador. Pero si los tiene, desenchúfelos de la pared (para que no se vea ni siquiera la luz de encendido). Su teléfono móvil debe estar apagado y en otra habitación antes de irse a la cama.
Establezca un ritual previo al sueño. Por ejemplo, apague su teléfono móvil, tome un tentenpie, saque al gato, cepíllese los dientes, métase en la cama, lea un libro durante unos minutos. O bien, pasee al perro, apague su teléfono móvil, tome un baño, cepíllese los dientes, métase en la cama, lea un libro durante unos minutos.
No Preocuparse
No se lleve las preocupaciones a la cama. Trate de no pensar en su trabajo, escuela, vida cotidiana o enfermedad cuando esté en la cama. Si usted se preocupa por naturaleza, pruebe la “preocupación activa” por la que usted dedica un período de preocupación durante la tarde. Escriba una lista de las cosas que le preocupan y decida cuáles puede resolver al día siguiente. Trace un plan de acción para esos y deje los demás en la lista para otro día.
No se preocupe por no poder dormir. Los seres humanos tienen una capacidad increíble para estar sin dormir, y una buena noche de sueño a menudo es suficiente para restaurar el equilibrio. Al contrario de lo que comúnmente se cree, el insomnio no es letal. Podría ponerle de mal humor, y a la larga puede ser perjudicial para su salud, pero no es mortal. No está claro cuánto sueño es esencial para vivir, pero es mucho menos de lo que concilian la mayoría de los insomnes, por lo que preocuparse por no dormir es contra-producente.
Recuerde que si no puede dormir, siempre puede descansar. Una de las funciones principales del sueño es permitir que su cuerpo descanse. Mientras duerme, su corazón se ralentiza significativamente. El simple acto de acostarse tranquilamente en la cama logra una disminución de la frecuencia cardíaca. Por lo tanto, incluso si usted pasa 8 horas en la cama, descansando sin dormir, esto es mejor para usted que estar en pie, paseando preocupadamente por no poder dormir.
Adopte su posición de dormir favorita. Si no se queda dormido en 15-30 minutos, trate de levantarse, entrar en otra habitación y leer hasta que tenga sueño. A algunas personas les ayuda escuchar la radio o un audiolibro. La radio es un medio mucho menos estimulante que la televisión, por lo que escuchar la radio está bien.
Levantarse en medio de la noche
La mayoría de las personas se despiertan una o dos veces por noche por varias razones. Si se despierta y no puede volver a dormirse en 15-20 minutos, no es necesario permanecer en la cama tratando de dormir. Salga de la cama si lo desea, pero si se levanta, debe salir del dormitorio. Puede sentarse tranquilamente, leer, escuchar la radio, comer o beber algo, hacer una actividad tranquila, como un crucigrama, o tomar un baño.
No haga trabajo de oficina;
No haga tareas domésticas;
No vea la televisión;
No juegue a videojuegos;
No revise su correo electrónico;
No revise sus mensajes telefónicos.
Después de unos 20 minutos, vuelva a la cama.
Recuerde que su tiempo de sueño comienza en su hora de dormir elegida. Si no duerme, no debe reajustar su hora de levantarse para compensar. Debe levantarse 8 horas después de irse a la cama.
Un estudio demuestra que los pacientes con EH tienen bajos niveles de melatonina, causando problemas al dormir
Por Dr Leora Fox 17 de noviembre de 2017 Editado por Professor Ed Wild Traducido por Aura Chanzá Chaqués Publicado originalmente el 07 de octubre de 2014
A muchas personas con enfermedad de Huntignton les cuesta conciliar el sueño. La melatonina es una de las encargadas de controlar los patrones del sueño. Ésta es una hormona que nos provoca somnolencia a la hora de ir a la cama. En Londres, un grupo de especialistas midieron los niveles de melatonina en los pacientes con EH, en los portadores del gen, y también en individuos no afectados. Este estudio demostró cambios en los niveles y la cadencia de la segregación de melatonina. Este hallazgo podría ayudar a explicar las dificultades al conciliar el sueño en la EH.
El sueño se nos escapa
Si alguna vez te has encontrado tumbado en la cama con la mente despierta, y deseando dormir, comprenderás lo difícil que es a veces conciliar el sueño. De hecho se requiere una coordinación muy compleja de diferentes partes del cerebro para prepararte para dormir, y que te deje lo suficientemente somnoliento para dormir del tirón hasta la mañana siguiente.
Los problemas al conciliar el sueño son comunes en la EH, y puede afectar en otros síntomas, reduciendo su calidad de vida.
Como bien sabemos, las personas con la enfermedad de Huntington tienen problemas para dormir: casi un 80% de las personas que padecen esta enfermedad, sufren alteraciones del sueño. Algunos de los trastornos son la dificultad en conciliar el sueño, las alteraciones de las funciones del cerebro durante el sueño, y el descenso en la calidad del sueño. Aunque no se conozca bien el origen de estos cambios, una nueva investigación pone de relieve la posibilidad de que sean causados por los cambios en los niveles de melatonina, una sustancia química que regula el sueño y la vigilia con respecto a la salida y puesta del sol.
Control cerebral del sueño
Nuestra disposición a dormir por la noche y estar activos durante el día es simplemente uno de nuestros muchos ritmos cicardianos. Este término se utiliza para referirse a todos los cambios corporales durante el transcurso de 24 horas, que se pueden sincronizar con el entorno. Muchos de los comportamientos humanos son rítmicos o cambian de manera predecible a lo largo del día. El sueño y el estado de alerta cambian dependiendo de la hora, así como la digestión, la temperatura corporal, y el sistema inmunológico. [Para más información sobre el sueño y los ritmos cicardianos en la enfermedad de Huntington, lee el artículo (/115)].
Hay una región del cerebro llamada núcleo supraquiasmático o NSQ que se encarga de controlar estos ritmos. El NSQ funciona como cronómetro, coordinando las actividades corporales durante las 24 horas del día. Las neuronas en el NSQ están en una posición estratégica para comunicarse con las células de los ojos que detectan cuánta luz hay alrededor. Gracias a esta información, el NSQ es capaz de enviar señales a otras partes del cerebro y del cuerpo. Y estas les ordenarán qué hacer para que los patrones funcionen adecuadamente.
Gracias a los resultantes ritmos cicardíanos, los niveles de todas las secreciones corporales pueden fluctuar con normalidad respecto a la luz del exterior, y la melatonina es una de ellas. La melatonina es una hormona, un mensajero químico que circula por la sangre. Y la glándula pineal, situada en una parte profunda del cerebro es la encargada de producir dicha substancia. A medida que el sol se pone, los sensores del NSQ notan el cambio de luz y envían señales a la glándula pineal para que empiece a segregar melatonina. La melatonina ayuda a regular los patrones del sueño ya que causa somnolencia y reduce la temperatura corporal para prepararte para dormir. Los niveles de melatonina se mantienen altos durante la noche, y a medida que sale el sol, caen en picado, coincidiendo con la demanda de vigilia.
«Los pacientes con EH tenían niveles mucho más bajos de melatonina en sangre »
¿Qué alteraciones sufren los niveles de melatonina en la EH?
Debido a que los pacientes que sufren de la enfermedad de Huntignton tienen problemas al regular los patrones del sueño/vigilia, un equipo de investigadores en el Reino Unido liderado por el prof. Tom Warner se preguntó si los cambios en los niveles de melatonina en los pacientes con EH son diferentes a los individuos sin la afección. Los estudios previos midieron la melatonina en un sólo punto del día, por la mañana. El equipo de Warner quiso monitorizar los niveles de melatonina durante un ciclo de 24 horas para tener una idea más clara de cómo la enfermedad altera el ritmo en la producción de melatonina.
Para ello, captaron a 13 pacientes con EH en estado moderado o avanzado, y otras 15 personas que no tuvieran el gen de la EH. Además contaron con otras 14 personas con el gen que aún no presentaban síntomas. Cada participante pasó un día en una habitación privada, bajo la supervisión de los médicos clínicos. Se les permitía andar y hacer lo que quisieran durante el día, lo único que se les prohibió era echarse una siesta y las luces se apagaron desde las 10 de la noche a 6 de la mañana. Los investigadores les inyectaron una vía intravenosa para recoger una pequeña muestra de sangre cada hora, incluso durante la noche, interumpiéndo el sueño de los voluntarios en la menor medida de lo posible.
La melatonina en la EH y en los portadores del gen: Bajos niveles y mala sincronización
Gracias a un detallado tipo de análisis químico, los investigadores determinaron la cantidad de melatonina en sangre de cada persona y luego lo compararon entre cada uno de los tres grupos por medio de unos métodos estadísticos.
La melatonina es una hormona que ayuda al cerebro a decidir cuándo dormir o estar despierto.
Descubrieron que los pacientes con la EH tenían unos niveles de melatonina menores en sangre que aquellos sin EH (alrededor de un 85% menos). Los portadores presintomáticos del gen de la EH también tenían menores niveles de lo normal.
Además descubrieron que los pacientes y los portadores del gen la EH mostraban más discordancias en los períodos a los que los niveles de melatonina empezaban a subir. La mayoría de los voluntarios sin la EH tuvieron un aumento de melatonina a la hora de ir a la cama, mientras que los niveles de melatonina en los individuos afectados con la EH subieron en diferentes momentos; algunos durante la tarde, otros a mitad noche.
Explicación para el sueño interrumpido
Gracias a este estudio de 24 horas, hemos podido demostrar que los niveles de melatonina se ven alterados en la EH, un descubrimiento que puede ayudarnos a explicar el porqué los pacientes sufren interrupciones en el sueño.
Los investigadores proponen que los bajos niveles o mala sincronización en el aumento de melatonina desde la glándula pineal podría significar que algo no funciona bien en las neuronas que controlan el NSQ. Estos problemas para dormir también están presentes en los estudios con diferentes tipos de ratones, además de otros comportamientos cíclicos controlados por el NSQ. Se han detectado anomalías al indicar la presencia de substancias químicas producidas por el NSQ, tanto en humanos como en ratones.
«Esto no significa que cada uno de los pacientes con EH debería tomar melatonina.»
En 2011, informamos sobre un estudio en el que el tratamiento de melatonia mejoró el comportamiento y supervivencia de los ratones con EH. Aunque aún no tenemos claro si podemos unir estos dos hallazgos, el insomnio puede ser un gran foco de estrés y puede incluso empeorar los síntomas de muchas enfermedades. Podríamos considerar el uso de terapias con melatonina para mejorar el sueño, y influir así positivamente en el cuerpo y la mente. Sin embargo, aún no está claro si la melatonina ayudaría a mejorar el sueño, y aún menos si eso significa que ralentizaríamos el desarrollo de la enfermedad.
Un estudio en ensayos clínicos de melatonina
Aunque no se ha llevado a cabo un ensayo clínico con melatonina como terapia para los pacientes con la EH que sufren interrupciones del sueño, este estudio nos brinda pruebas relacionadas con los cambios en los niveles de melatonina en la EH, e indica que sería viable llevar a cabo un ensayo clínico. La melatonina es una suplemento sin prescripción médica que ayuda a ajustar los patrones del sueño. Algunos pacientes responden mejor que otros a la melatonina u otras ayudas para dormir; creemos que los diferentes ritmos de producción de melatonina hallados en este estudio son una buena explicación.
Por último, cabe recordar que estos resultados no brindan una explicación del porqué estos cambios de melatonina ocurren en la EH. Podemos intuir que el NSQ o su comunicación con la glándula pineal hayan sido alterados pero las razones no están claras. Aunque lo que sí que está claro es que los cambios de melatonina son sólo una de las causas que pueden causar esta perturbación del sueño en la enfermedad de Huntignton, y esto no significa que cada uno de los pacientes con EH debería tomar melatonina. Por otro lado, los resultados son lo bastante sólidos como para llevar a cabo un estudio clínico, y lo que es más importante, el estudio nos da una explicación de porqué le es tan difícil a algunos pacientes con EH conciliar ese sueño tan necesario.
A continuación presentaremos el Abstract de un artículo cuya autora es la Dra Herminia Diana Rosas publicado en el Journal of Huntington's Disease, vol. 12, no. 2, pp. 163-165, 2023. La autora nos brinda su experiencia durante veinte años tratando el trastorno del sueño a pacientes con EH. Plantea el circuito de alimentación bidireccional que puede existir entre los trastornos del sueño y el deterioro cognitivo, psiquiátrico y motor. Propone además la necesidad de mayores estudios sobre el tema. El artículo original está en idioma inglés y ha sido traducido al español a través de Google Translator.
"Los trastornos del sueño son comunes en la enfermedad de Huntington (EH), pero son complejos; sus asociaciones bidireccionales con la disfunción psiquiátrica, cognitiva y motora los hacen especialmente importantes tanto para considerarlos como para tratarlos. La autora ofrece una breve perspectiva sobre las alteraciones del sueño en la EH, basada en su experiencia cuidando y aprendiendo de pacientes con EH durante más de veinte años.
El sueño reparador desempeña un papel fundamental en el procesamiento cognitivo, la regulación emocional y la sensación general de bienestar y no es inesperado que una arquitectura alterada del sueño pueda afectar el funcionamiento normal. Las alteraciones del sueño también parecen desempeñar funciones fisiopatológicas importantes no sólo al exacerbar los síntomas clínicos de los trastornos neurodegenerativos, sino también al contribuir a los mecanismos fisiopatológicos que promueven la degeneración.
Por ejemplo, se ha descubierto que las ondas gamma son fundamentales para la eliminación de las placas amiloides y se ha implicado su ausencia en la enfermedad de Alzheimer.
Los trastornos del sueño son comunes en la enfermedad de Parkinson, incluida la alteración del comportamiento del sueño con movimientos oculares rápidos, y a menudo están presentes antes de los síntomas motores en los trastornos parkinsonianos y se cree que están asociados con la alfa sinucleinopatía.
Si bien se han reconocido trastornos del sueño, incluidas alteraciones en los ritmos circadianos, en la enfermedad de Huntington (EH), se ha prestado relativamente poca atención a esta importante cuestión. Según nuestra experiencia, hasta el 80% de nuestros pacientes reportan algún tipo de trastorno del sueño en algún momento durante el curso de su enfermedad. En algunos pacientes se convierte en un motivo de gran angustia y contribuye a los síntomas psiquiátricos y cognitivos; en algunos casos, los síntomas motores también parecen empeorar. Por otro lado, las alteraciones cognitivas, psiquiátricas y motoras pueden, de forma independiente o en conjunto, contribuir a las alteraciones del sueño, por lo que el ciclo es complejo y a menudo difícil de descomponer.
Los síntomas psiquiátricos de la EH son complejos e incluyen ansiedad, depresión, irritabilidad, perseveración, somatización y posiblemente incluso psicosis. Irónicamente, la ansiedad por el sueño a menudo contribuye al insomnio. En términos más generales, la ansiedad puede ser un problema. Es bien sabido que la depresión interfiere con el sueño y puede causar síntomas tan variados como insomnio, dificultad para mantener el sueño, despertares tempranos o incluso sueño excesivo. Dormir mal puede, a su vez, preceder o exacerbar la depresión. La perseveración o los pensamientos obsesivos también son comunes en la EH y pueden interferir con el sueño; Algunos pacientes informan que experimentan una incapacidad para calmar la mente, repitiendo pensamientos vívidos y aterradores, imágenes que podrían haber visto en la televisión o simplemente preocupándose por cosas aparentemente menores. La apatía y la irritabilidad en la EH también pueden empeorar cuando se interrumpe el sueño, probablemente debido a una somnolencia diurna excesiva o fatiga, y pueden exacerbar la depresión y crear tensiones en el hogar. Algunos de nuestros pacientes han expresado ideas suicidas cuando los esfuerzos por mejorar el sueño no tienen éxito.
Una historia clínica detallada a menudo puede proporcionar información sobre el trastorno del sueño. En algunos casos, todo lo que se requiere son estrategias conservadoras y simples de modificación del comportamiento para mejorar la higiene del sueño. Durante el día, hacer sólo 20 minutos de ejercicio o salir al aire libre para obtener 30 minutos de luz natural temprano en el día puede tener un gran impacto. Por la noche, apagar todos los dispositivos eléctricos, evitar ver programas de televisión violentos (o en algunos casos simplemente no escuchar noticias), limitar el consumo de cafeína o alcohol o incluso hacer que la habitación y la cama sean lo más cómodas posible pueden afectar la calidad del sueño. A veces, puede resultar útil tomarse un tiempo para calmar el cerebro, como escuchar música tranquila o meditar. Algunas personas describirán un sentido aumentado de la audición (hiperacusia); en estos casos, usar auriculares con cancelación de ruido o ruido blanco o marrón puede ser todo lo que se necesita. Algunas personas informarán que no duermen nada aunque los cuidadores no estén de acuerdo; esto podría reflejar una mala calidad del sueño o puede estar relacionado con preocupaciones perseverantes por no dormir. Preocuparse por no dormir sólo empeora las cosas.
Cuando las estrategias conservadoras fallan, se pueden probar medicamentos, incluidos ansiolíticos, antidepresivos o neurolépticos en dosis bajas; sin embargo, algunos medicamentos en realidad pueden exacerbar el trastorno del sueño, incluidos los antidepresivos, los agentes estabilizadores del estado de ánimo o los inhibidores de VMAT 2 que a menudo se usan para tratar la corea. Según nuestra experiencia, los fármacos hipnóticos sedantes o no benzodiazepínicos pueden ser problemáticos (una paciente desarrolló un trastorno del sueño nocturno y una noche se cayó por las escaleras, fracturándose una vértebra vertebral, un suceso del que tenía pocos recuerdos) y proporcionan un beneficio limitado. A menudo se utilizan neurolépticos que pueden ser eficaces, pero en realidad pueden afectar el rendimiento cognitivo y empeorar la apatía, por lo que se debe tener cuidado al utilizar estos agentes. Los antagonistas de orexina han llegado recientemente al mercado y podrían resultar beneficiosos para los pacientes.
En algunos casos, puede resultar difícil determinar cuál es la causa y cuál el efecto, por lo que la polisomnografía puede resultar útil. Sorprendentemente, la apnea generalmente no se ha informado en la literatura, aunque hemos encontrado pacientes a los que se les ha diagnosticado apnea, ya sea obstructiva o central. En el caso de los primeros, los acompañantes sólo ocasionalmente refieren ronquidos excesivos, períodos de apnea o sueño irregular; Rara vez se informa somnolencia diurna excesiva y puede no apreciarse o percibirse como apatía, lo cual es muy común en la EH. La apnea central, o hipoventilación central, podría sugerir alteraciones en los centros respiratorios del tronco encefálico, incluidas alteraciones en el flujo sanguíneo cerebral, que hemos informado anteriormente en áreas corticales, pero que también pueden estar presentes en el tronco encefálico. Los pacientes a menudo se benefician del uso de presión positiva continua en las vías respiratorias, servoventilación adaptativa o presión positiva de dos niveles en las vías respiratorias, lo que puede hacer que las personas se sientan no sólo más despiertas y enérgicas, sino también más presentes cognitivamente. Se ha informado que medicamentos, como la acetazolamida, son potencialmente útiles para la apnea central del sueño, pero este médico no los ha utilizado. La estimulación del nervio frénico transvenoso es una terapia más nueva que se está probando; sin embargo, algunos pacientes han desarrollado disfagia que empeora o sensaciones eléctricas incómodas, por lo que este procedimiento debe considerarse sólo como último recurso, al menos por el momento. Aunque el pensamiento clásico es que la corea está ausente durante el sueño, se pueden observar movimientos periódicos de las extremidades o el síndrome de piernas inquietas (SPI) y, aunque quizás sean contrarios a la intuición, los tratamientos tradicionales para el SPI a menudo pueden ser beneficiosos.
Las comorbilidades médicas también pueden contribuir a los trastornos del sueño y deben considerarse. Los síntomas urinarios, como incontinencia, frecuencia, urgencia o nicturia, se vuelven más problemáticos en pacientes más avanzados y pueden provocar interrupciones del sueño. En algunos casos, puede resultar útil evitar beber demasiado tarde por la noche; en otros casos, se deben considerar medicamentos para tratar la causa subyacente (frecuencia, urgencia o incontinencia). El reflujo gastroesofágico es común en la EH y también puede provocar despertares nocturnos; esto se puede tratar utilizando antiácidos o inhibidores de la bomba de protones, por ejemplo, y utilizando maniobras conservadoras como elevar la cabecera de la cama y evitar comer demasiado cerca de la hora de acostarse. La disfunción termorreguladora, posiblemente debida a hipoglucemia nocturna o disfunción mitocondrial, ha recibido poca atención en la EH, pero puede causar hiperhidrosis nocturna, que es incómoda y puede provocar despertares nocturnos frecuentes. Los síntomas peri y posmenopáusicos pueden causar estragos en el sueño de las mujeres. En estas situaciones, la terapia hormonal puede proporcionar algún beneficio. Se podrían considerar y, a menudo, son útiles los agonistas de la melatonina o de los receptores de melatonina, que pueden normalizar las anomalías del ritmo circadiano.
En resumen, los trastornos del sueño en la EH son complejos pero sin duda contribuyen a los síntomas cognitivos, psiquiátricos y motores y es más que probable que exacerben el proceso neurodegenerativo. Queda mucho por dilucidar sobre los mecanismos responsables precisos, pero comprenderlos es crucial para desarrollar tratamientos eficaces para los pacientes. Se necesitan investigaciones futuras para evaluar la contribución potencial del tronco encefálico, las estructuras hipotalámicas y del prosencéfalo basal, que podrían afectar no solo al sueño, sino que también pueden contribuir a anomalías neurocardíacas y respiratorias. Porque dormir, soñar, descansar, es reparar..."
MELATONINA. QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE.
“La melatonina es una hormona que producimos naturalmente y que interviene en el ciclo de sueño y vigilia. Sus niveles sanguíneos cambian según el momento del día, siendo más altos por la noche y más bajos por la mañana. La producción de esta hormona se reduce con la edad y se modifica por factores ambientales, como la cantidad, horario y tipo de luz artificial o los cambios de huso horario o el jet lag” Fuente Infobae el doctor Enrique De Rosa Alabaster, médico psiquiatra, neurólogo, sexólogo y médico legista.
El momento más importante dónde nuestro cerebro establece procesos de higiene (eliminación de impurezas) es durante el el sueño.
El cuerpo necesita el descanso para la eliminación de toxinas e higiene cerebral.
En necesario conocer que hay varias actividades vitales que ocurren durante el sueño, que ayudan a las personas a mantener un buen estado de salud y permiten que el cuerpo funcione de manera óptima.
La cantidad de horas de sueño necesarias varía según la persona y cambia a lo largo del ciclo de vida. La mayoría de los adultos necesita entre 7 y 8 horas de sueño cada noche. Los recién nacidos, por otro lado, duermen entre 16 y 18 horas al día, y los niños en edad preescolar duermen entre 11 y 12 horas al día. Los niños y adolescentes en edad escolar necesitan, por lo menos, 10 horas de sueño todas las noches.
Un factor importante que interfiere con la conciliación y el mantenimiento del sueño es la exposición a las pantallas y teléfonos celulares. pasan muchas horas frente a una pantalla, sufren el efecto que la luz generada por estos dispositivos tiene sobre los mecanismos del inicio y mantenimiento del sueño.
Esto ocurre porque el haz de luz llega a una parte de la retina, donde existe un grupo de células ganglionares que se conecta con un núcleo del sistema nervioso central que regula el inicio del sueño.
La luz diurna o luz artificial en un espectro similar a la luz diurna inhibe a los mecanismos que favorecen la conciliación y mantenimiento del sueño, ya que impide la adecuada producción de melatonina.
10 aspectos a tener en cuenta para dormir bien:
1) Establecer un ambiente con poca luz u su ausencia total para dormir (promoviendo la producción de melatonina por el cerebro).
2) Encontrar una configuración de temperatura y ventilación adecuada de la habitación.
3) Establecer un horario regular para irse a dormir y despertarse.
4) No tomar siestas de mas de 45 minutos.
5) Evitar la ingesta de cafeína hasta 6 horas antes de acostarse.
6) Evitar los alimentos pesados, picantes o azucarados 4 horas antes de acostarse.
7) Hacer ejercicio regularmente, pero no justo antes de acostarse.
8) Bloquear todo tipo de ruido que lo distraiga.
9) Haga que su dormitorio sea un lugar cómodo para dormir. (que no sea su oficina)
10) Utilice técnicas de relajación que haya podido aprender y dominar.
Aspectos de la alimentación que pueden ayuda a conciliar el sueño:
1) Evitar la ingesta de cafeína hasta 6 horas antes de acostarse. Los alimentos como el café y las bebidas energizantes, deben ser evitados en ese período.
2) Evitar los alimentos pesados, picantes o azucarados 4 horas antes de acostarse.
3) Los siguientes alimentos son ricos en melatonina: cereza, leche, frutas tropicales (mango, ananá, banana y mora), huevos, pescado, nueces, algunos hongos, cereales, legumbres, granada, uva, kiwi y avena.
Fuente: Infobae: "Problemas para dormir? 10 alimentos altos en melatonina. La hormona del descanso". Publicado: 06 Oct, 2024 00:01 a.m. AR
Magnesio ayuda a regular melatonina:
Algunas publicaciones indican que algunos suplementos que contengan magnesio o sus combinaciones facilitan la producción de melatonina. Para leer mas hacer click: AQUI y AQUI
Los alimentos que son ricos en magnesio son: Las nueces y las semillas, como las almendras y las semillas de lino, son excelentes fuentes, así como las legumbres (frijoles, lentejas), los cereales integrales (quinoa, trigo rallado) y los vegetales de hojas verdes como la espinaca y la acelga.
Además, productos lácteos como la leche y el yogur, así como el chocolate negro, también son recomendados por expertos en nutrición para aumentar el aporte de magnesio.
El magnesio también se puede obtener a través de suplementos como: citrato de magnesio y el glicinato de magnesio.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/2024/10/26/por-que-el-magnesio-ayuda-a-dormir-mejor/
Magnesio y/o Melatonina y Terapia Conductiva Conductual:
A continuación describimos un articulo periodístico donde se habla de la acción de ambos suplementos dietarios:
Sueño - desregulación de segregación de melatonina y de la temperatura en la EH y temperatura del ambiente
Las personas con EH a menudo y con el avance de la sintomatología, pueden desregular la temperatura corporal. Ese aspecto puede contribuir a conllevar dificultades en el espectro del trastorno del sueño del paciente.
En este sentido transcribimos parte de articulo que habla sobre la temperatura ideal para descansar.
"Cada vez hay más estudios que muestran que si uno duerme a temperaturas nocturnas por arriba de 22 a 24 grados centígrados, uno duerme menos; la calidad del sueño disminuye, este se fragmenta y se altera el cooling o enfriamiento normal, que es parte de la recuperación del metabolismo activo durante el día.
Las altas temperaturas suprimen la secreción natural de melatonina, una hormona clave para el sueño. Por arriba de los 24 grados aumenta la frecuencia cardíaca y la vasodilatación, al tratar el cuerpo de liberar el calor acumulado. Además, la fragmentación del sueño inducida por el calor aumenta la secreción de catecolaminas y produce deshidratación que favorece también la hipercoagulabilidad de la sangre.
Oscar Cingolani advirtió que el sistema de salud presta atención a la apnea del sueño, pero no al efecto de dormir en habitaciones demasiado cálidas".
El sueño como el superpoder:
A continuación se describe el enlace a una charla TED de Matt Walker que habla sobre los beneficios del sueño en la salud.
Para acceder al video: haz clic ACÁ.